jueves, 27 de enero de 2011

La casa oscura, tan vieja, con goteras, vidrios rotos, polvo por todas partes… es ahí donde te escondes, escondes el miedo, todo el llanto que ya ha cansado tus ojos, permaneciendo ahí, solo, sin amigos, los tenías, en verdad, pero fue más grande el miedo y la humillación que, preferiste huir de todo, llenando el vacío que te está acabando con tus cantos,  con tu debilidad, con tu soledad…
Todas las piedras que ya has arrojado por la ventana, no han sido suficientes, suficientes para hacerte salir de ahí, de recordar lo que era no tener miedo, cuando creías que el mundo era bueno, que podría entenderlo todo.
Tu inocencia, aquella voz que siempre le dijo a tu cabeza que estarías bien, que podrías confiar en la gente que creíste que te amaba, que le importabas, no te dabas cuenta, que cada quien ve por sí mismo, que no les importa el tener que lastimarte, con tal de obtener lo que quieren.
Tanto daño que ya ha perturbado tu mente, cuando tu lucha se ha estancado; es por ti, por todos, que quieres cambiar todo el mal que hay en el mundo, de mirar a tu alrededor y ver que si podemos ser felices…
Yo también he imaginado la paz, cuando ya no hay violencia, cuando ya vemos las peleas como algo innecesario, y es ahí, cuando en verdad logramos ser fuertes, cuando realmente valoramos lo que vale la pena…

La tristeza al saber y darte cuenta de la realidad de las cosas, ya no hay más, ya no queda más que disfrutar lo que tienes, de aprender a amar y a confiar; se que tú no te sientes así, y permanecerás ahí escondiendo, con la esperanza de que algún día, todo llegue a cambiar…


No hay comentarios:

Publicar un comentario