jueves, 27 de enero de 2011

Aliméntame con tu sangre, permíteme acabar contigo, devorarte vivo, hazme desaparecer de este mundo, del cual ya no formo parte, saca de mi todo el temor, el talento y la inseguridad que llevo conmigo, hablo contigo, ya no quiero esto más, ya di todo, tal vez aún falte algo, pero ya no estoy dispuesta, ya no tengo fuerza…
Veo cómo mi cuerpo se borra, ya no distingo bien…
Arroja, lejos de aquí, todo el mal que provoqué, toda la felicidad que proporcioné… ya no quiero luz, me lastima los ojos, ya no quiero amor, ya no sé lo que es, tal vez por eso, ahora estoy así…
Aliméntame con tu sangre, la necesito, te escogí, sin conocerte, tus acciones lo dijeron todo, eres poderoso… lograste acabar con todo…
Ya no siento nada, pero necesito el sufrimiento, ya no sufro, pero necesito hacer sufrir, así puedo “sentirme bien”, ¿Qué pasa?, si ya no siento nada, ¿Por qué necesito del dolor ajeno?, mi mente se ha perdido, por lo tanto, ya no sé quién soy, ¿Puedes decirme quién soy?
Todo lo que hice, todo lo que logré, ¿Para qué fue?, tú piensas que es fácil, llegar y destruirlo todo…ya no más…
Ahora yo veo cómo te hundes, una y otra vez, la muerte no es para ti, la tortura eterna si lo es…. Ahora…… quédate quieto y permíteme sentirme viva, con tus gritos…….. con tu sangre…

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